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8 enero 2026
Autor: DAE Formación
Duración aproximada de lectura: 2 min

En situaciones de emergencia y urgencia, la comunicación eficaz se convierte en una herramienta vital dentro y fuera del equipo sanitario.

En cuestión de segundos, las enfermeras deben valorar, actuar y transmitir información de forma eficaz para garantizar la seguridad del paciente y la coordinación del equipo.

Esta miniguía ofrece orientaciones prácticas para fortalecer la comunicación en contextos de alta presión.

La comunicación en situaciones de emergencia es una herramienta esencial. Copy A. Creus- A. García

 

 

Prioriza la claridad y la brevedad

En una emergencia, el tiempo es un recurso limitado. Por eso es esencial que la comunicación sea:

  • Directa: evita rodeos y usa frases cortas.
  • Concreta: menciona datos clave (signos vitales, cambios súbitos, riesgos).
  • Estandarizada: utiliza protocolos de comunicación como SBAR (Situación, Background, Assessment, Recomendación).

Un ejemplo es:

“Paciente de 67 años con disnea severa. Saturación a 82%. Recomiendo iniciar oxigenoterapia”.

Mantén una escucha activa incluso bajo presión

La escucha activa implica entender y responder adecuadamente. Esto es crucial para detectar información que puede pasar desapercibida ante la urgencia.

  • Mira a la persona brevemente para confirmar que has recibido el mensaje.
  • Repite o parafrasea la orden si es necesario.
  • Haz preguntas de verificación rápidas.

Comunicación calmada

El tono de voz impacta directamente en la percepción y respuesta del equipo y del paciente. Una voz firme y calmada ayuda a:

  • Reducir la ansiedad del paciente.
  • Transmitir confianza.
  • Facilitar las instrucciones entre compañeros.

Trabajo en equipo: comunica lo que haces, cuando lo haces

En la urgencia, cada miembro del equipo necesita saber qué está ocurriendo en tiempo real.

  • Verbaliza procedimientos: “administro adrenalina, 1 mg IV”.
  • Notifica cambios clínicos de inmediato.
  • Evita suposiciones: si algo no se dijo, asume que no se sabe.

La comunicación abierta reduce errores y aumenta la eficacia colectiva.

Informa al paciente y la familia

Incluso en situaciones críticas, unas pocas palabras pueden disminuir el miedo y mejorar la colaboración del paciente.

  • Valida emociones: “sé que estás asustado, estamos aquí contigo.”
  • Explica lo esencial: “vamos a ayudarte a respirar mejor.”
  • Evita tecnicismos innecesarios.

Una vez superado el momento crítico, es importante dedicar unos minutos a:

  • Aclarar dudas del paciente o familiares.
  • Documentar de manera precisa lo sucedido.

La comunicación en enfermería durante emergencias no es solo transmitir información: es tranquilizar, priorizar y actuar con precisión. Formarse en estas habilidades permite que, incluso en los momentos más caóticos, el cuidado sea más seguro, humano y efectivo.

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