¿EIR o experiencia laboral? Claves para tomar una decisión
Terminar la carrera de Enfermería abre la puerta a una de las primeras grandes decisiones profesionales: ¿preparar el EIR o empezar a trabajar?
No hay una respuesta válida para todo el mundo y, una vez más, depende de tus objetivos y circunstancias. Lo que para un compañero puede ser el camino ideal, para otro puede no ser la mejor opción. Lo importante es conocer qué implica cada alternativa y elegir la que mejor se adapte a ti.

Si tu objetivo es especializarte…
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El EIR (Enfermero Interno Residente) es la vía para acceder a una especialidad de Enfermería. Si tienes claro que quieres dedicarte, por ejemplo, a Pediatría, Salud Mental, Familiar y Comunitaria, Obstétrico-Ginecológica (Matrona) o cualquier otra especialidad, preparar el examen puede ser una buena decisión e inversión de futuro.
Si optas por esta vía, tienes que ser consciente de que requiere tiempo, constancia y una preparación intensa. No siempre se consigue plaza en el primer intento, por lo que es importante afrontar el proceso con expectativas realistas y una preparación constante.
Si prefieres empezar a trabajar…
Muchos recién graduados deciden incorporarse al mercado laboral cuanto antes. Trabajar desde el principio permite adquirir experiencia, desarrollar habilidades clínicas, ganar confianza y conocer diferentes servicios antes de decidir hacia dónde orientar la carrera profesional.
Además, la experiencia asistencial ayuda a descubrir qué áreas motivan más y cuáles no encajan tanto con tus intereses. Es una buena opción si lo que se pretende es tomar el pulso a la profesión desde el primer momento.
Una tercera opción: compatibilizar ambas metas
Es una opción cada vez más habitual. Hay enfermeros/as que trabajan mientras preparan el EIR, adaptando el estudio a sus turnos.
No es un camino fácil, pero puede ser una buena alternativa para quienes quieren seguir sumando experiencia sin renunciar a la posibilidad de conseguir una plaza de especialista.
Algunos datos sobre el EIR
Antes de decidir entre preparar el EIR o empezar a trabajar, conviene conocer el contexto. En las últimas convocatorias, el número de plazas EIR ha ido creciendo de forma constante: de 2.108 plazas en 2024 se pasó a 2.171 en 2025 y 2.279 en 2026. En 2027 se han fijado 2.341 plazas, la cifra más alta hasta ahora. Aun así, la competencia sigue siendo elevada, ya que en la convocatoria 2026 fueron admitidos 11.134 aspirantes, lo que supone cerca de cinco candidatos por cada plaza.
Si atendemos al número de aprobados examen (es decir, superar la nota mínima), el porcentaje es muy elevado. En la convocatoria EIR 2026, 8.741 de los 8.753 aspirantes que realizaron la prueba la superaron, lo que supone un 99,86% de aprobados.
Sin embargo, aprobar el examen no significa obtener una plaza. En esa misma convocatoria se ofertaron 2.279 plazas, por lo que únicamente alrededor del 26% de quienes se presentaron al examen pudo acceder a la formación EIR (2.279 de 8.753). Si se toma como referencia el total de admitidos al proceso (11.134), el porcentaje baja aproximadamente al 20,5%.
Estos datos reflejan que acceder a una especialidad continúa siendo un reto, pero también que cada año hay más oportunidades de formación. Por eso, elegir entre presentarse al EIR o adquirir primero experiencia profesional depende del momento de cada persona.
Antes de tomar una decisión…
Para tomar una decisión consciente podrían ayudar plantearse las siguientes cuestiones:
- ¿Tengo clara la especialidad en la que me gustaría trabajar?
- ¿Estoy preparado para dedicar varios meses al estudio?
- ¿Prefiero ganar experiencia antes de decidir mi futuro profesional?
- ¿Mi situación personal o económica me permite centrarme en preparar el EIR?
Responder con sinceridad a estas preguntas puede ayudarte a ver con más claridad cuál es el mejor momento para cada opción.
Si decides trabajar en un primer momento, siempre podrás preparar el EIR más adelante; y si optas por el EIR y no consigues plaza a la primera, la experiencia laboral seguirá esperándote.
La carrera profesional de una enfermera no se define por la primera decisión que toma al terminar la universidad, sino por todas las que irá tomando a lo largo de los años. Lo importante es seguir aprendiendo, crecer como profesional y construir un camino que encaje con tus metas y con la vida que quieres desarrollar.











